Recuerdo bien lo que alguna vez dijo Antonio Raimondi respecto de nuestro país: “un mendigo sentado en un banco de oro”. Y calza perfectamente para nuestro distrito, parte de un Perú quebrado y desgarrado.
“Calza perfectamente” digo, porque a partir del año 2002 nuestra municipalidad distrital comenzó a recibir, al margen del FONCOMÚN, un monto adicional por concepto de CANON MINERO, el cual cada año iba en aumento. De modo tal que, desde el año 2002 a 2010 la municipalidad de Mirgas sólo por Canon Minero recibió un monto total de 17, 452,648 millones de soles. Es el tiempo en el cual, nuestro distrito, tuvo más recursos económicos como jamás en su historia, hasta ese entonces. Desde 2002 hasta 2006, el entonces alcalde el Sr. Máximo Meza Príncipe recibió por Canon Minero la suma de 2, 223,077 millones de soles. Desde 2007 a 2010, el Sr. Julio Rodríguez Sifuentes recibió el monto de 15, 229,569 millones de soles. A nivel de toda la provincia, el distrito de Mirgas es el que más dinero ha recibido por Canon Minero, porque es el más poblado y está catalogado como distrito de pobreza extrema.
Ahora bien, a nivel del distrito de Mirgas, reconocidos oficialmente por el INEI, habemos 4638 habitantes; no obstante, presumimos que somos algo más, porque algunos ancianos, niños y desvalidos no están registrados por varios factores. En efecto, del total número de habitantes, prácticamente más del 70% de la población vivimos en los cuatro centros poblados: San Martín de Paras, San Antonio de Aco, San José de Illauro y Quinuaragra. Pueblos a los cuales, deplorablemente, no llega la carretera. Por consiguiente, no hay una conexión vial con nuestro distrito y provincia. Eso es absolutamente indignante y lamentable.
La carretera es un recurso, un medio, una infraestructura de la que nuestras autoridades distritales y provinciales nos han privado sistemáticamente, ya sea por incompetencia o premeditadamente. Eso se hace más manifiesto, cuando después de un titánico esfuerzo se logró un presupuesto de 8.000.000 millones de soles para la construcción de esa carretera. Se ejecutó durante el trance de dos períodos de gestión municipal. A finales del período del Sr. Máximo Meza y a comienzos del Sr. Julio Rodríguez. La dos gestiones son responsables directos del fracaso de esa carretera, porque de acuerdo a la Ley Orgánica de Municipalidades, entre otras funciones, le corresponde al alcalde y, sobre todo, a los regidores fiscalizar todas las obras públicas. No velaron por que se haga un buen proyecto o expediente, ni por que se ejecute de acuerdo a lo planteado en el proyecto, teniendo todas las competencias y recursos económicos.
La situación actual de la carretera es sumamente preocupante, el Estado mediante su Ministerio de Transportes y Comunicaciones, cuya Unidad Gerencial de Estudios ha comunicado a través del Memorando Nº 1577-2010-MTC/21.UGE del 02/12/2010, que NO RESULTA RENTABLE LA INVERSIÓN, de la construcción de la carretera de Mirgas a Paras. Detrás de todo ese informe y argumento hay responsables que quieren evitar, por todos los medios, la rendición de cuenta, porque saben muy bien que han robado millones que estaban destinados para la construcción de esa carretera. Confiamos en que la justicia llegará.
Mientras tanto, la mayor parte de la población sigue sumida en la más extrema pobreza, porque sin carretera, sin conexión vial con el distrito y la provincia de qué desarrollo podemos hablar. Los servicios básicos: salud, educación, justicia, seguridad e infraestructura son totalmente deficientes. Son deficientes, porque la Municipalidad poco o nada ha hecho, por ejemplo, por la capacitación de docentes, enfermeras(os), autoridades, etc. no ha equipado e implementado debidamente las instituciones educativas, puestos de salud, municipalidades de centros poblados y casas comunales. No hay proyectos a mediano y largo plazo que generen un empleo sostenible en el tiempo. No se ha transferido los recursos económicos a los centros poblados, pese a que la Nueva Ley Orgánica de Municipalidades tiene vigencia desde el año 2003 ordenando esa transferencia.
Entonces, aún los centros poblados seguimos atropellados, excluidos, sin carretera, sin capacitación, sin equipamiento, sin proyectos sostenibles, sin transferencia y sin oportunidades. Desde luego, nos preguntamos con toda legitimidad ¿qué se hizo con tanto dinero? ¿Dónde está ese dinero? ¿Esas pocas obras de mala calidad pueden justificar tantos millones de soles? En efecto, somos mendigos con mucho dinero. Pagamos como los más ricos, pero vivimos como los más indigentes. Por un principio ético y por la idea de justicia, las autoridades actuales deben exigir que los alcaldes de la gestión anterior respondan ante las instituciones competentes todas esas interrogantes de la ciudadanía.
Por último, esperamos que la actual gestión marque una línea distinta de trabajo con eficiencia, transparencia y comunicación fluida con sus centros poblados. Priorizando más que nuestras necesidades, nuestras potencialidades. Lo más vital la construcción de la carretera de Mirgas a sus centros poblados.
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| CUANDO SE BUSCA LA JUSTICIA A VECES EL SENDERO SE HACE MÁS ANGOSTO Y DIFÍCIL |
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| SON RIESGOS INDISPENSABLES PARA LLEGAR A LA JUSTICIA SOÑADA |
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| AUTORIDADES DE PARAS EN CAMINO A LA GESTIÓN A LA CIUDAD DE HUARI |
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| ESTA ES UNA DE LAS CAMAS DE PACIENTES EN LA POSTA MÉDICA DE ACO |
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| SITUACIÓN DE LA MUNICIPALIDAD DEL CENTRO POBLADO DE SAN ANTONIO DE ACO |
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SITUACIÓN DEL ABANDONO DE LA CARRETERA A PARAS
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